domingo, 5 de abril de 2020

5 hábitos saludables para tu día a día en casa



Nuestra rutina ha cambiado de golpe de un día para otro. Y como sabemos que quedarse en casa puede resultar difícil en algunos momentos, te damos algunas ideas para sobrellevar el confinamiento de la forma más saludable.


1. Establece horarios e intenta respetarlos. Mantener el orden y cuidar el descanso te ayudarán a organizarte y sentirte mejor. Si estas teletrabajando es importante mantener un equilibrio entre trabajo y vida privada.


2. Planifica tus comidas y organiza tu despensa. Aprovecha bien todo lo que tengas en casa, toma nota de lo más perecedero y haz una lista para ir organizando todo lo que necesites e ir a la compra cuantas menos veces mejor.

3. Lleva una buena alimentación, con comidas ligeras y variadas ya que ahora vamos a quemar menos calorías. Algunas ideas: 

Verduras y hortalizas: pueden ser frescas y tambien congeladas o en conserva, en caso de no tener disponible verduras frescas. Además de hacer cremas y purés, puedes preparar ensaladas completas 

Fruta: si tienes niños pequeños anímate a cocinar con ellos macedonias, smoothies… 
Legumbres: un imprescindible en la despensa. En conserva son una alternativa perfecta para preparar un plato rápido y saludable. 

Que no te falten las carnes blancas, pescado y huevos. Si no puedes conseguir pescado fresco, recuerda que en conserva es una opción saludable y muy socorrida para hacer un picoteo.

Frutos secos: una buena opción para picotear cuando te entren unas ganas irrefrenables de asaltar la despensa. 

Lácteos mejor sin azúcares añadidos como leche vegetal, yogures, kéfir o quesos. 

Hidrátate bien, bebe mucha agua, zumos naturales o infusiones.
 
Evita los alimentos ultraprocesados y bebidas azucaradas. 


4. Muévete. Trata de hacer algo de ejercicio todos los días, una pequeña tabla de estiramientos o seguir por YouTube una clase de aerobic, yoga, etc.


5. Ocupa tu mente y mantén el contacto. Aprovecha este tiempo para realizar actividades en familia, cocinar, disfrutar de un buen libro o ver la temporada completa de tu serie favorita. Organiza vídeo conferencias con familia y amigos; incluso para tus hijos pequeños, que también necesitan contactar con sus amigos.

miércoles, 1 de abril de 2020

Consejos psicológicos para largos períodos dentro de casa por el Coronavirus Covid-19

consejospsicologicosconfinaciondomiciliocoronavirus Página 01



El Ayuntamiento de La Villa de don Fadrique quiere compartir con toda la población a través de la página web y de las redes sociales, esta guía de consejos psicológicos para sobrevivir al confinamiento durante estos 15 días en el domicilio de cada uno, por el Estado de Alarma decretado en toda España. La guía ha sido realizada por una psicóloga del Sescam, Elena San Martín.
El primer consejo que se aporta en esta breve guía, es evitar estar sobreinformado, ya que puede generar mucho estrés. Por ello, San Martín recomienda que no se esté todo el día con la televisión encendida escuchando datos sobre el Coronavirus.
"Sólo nos informaremos en un momento concreto del día que hayamos elegido previamente. Pueden ser los informativos de la mañana, de la tarde o de la noche, lo que nosotros queramos, pero sólo una vez al día. El resto del día, asevera, estaremos ocupados haciendo actividades que no estén relacionadas con este tema."
"Hay que afrontar, asegura  esta profesional, este reto con todo el positivismo posible y no pensar en que no se puede salir, sino en que, gracias a nuestro sacrificio personal, estamos haciendo un bien para los demás y la sociedad. Que estamos haciendo algo que es esencial para el bien común. Enfocarnos en que, aunque es difícil, quedándonos en casa estamos salvando vidas."
Otros consejos que se ofrecen es no estar continuamente conectados a la tecnología, hacer ejercicio físico, hacer manualidades, trabajar hobbies, planear una rutina diaria con un horario, y conectarse con familiares y amigos utilizando los medios de comunicación que existen a nuestro alcance.

martes, 31 de marzo de 2020

Respirar bien para mantener la calma

Aunque respirar es instintivo, el estrés y la ansiedad que estos días puedes sufrir influyen en tu forma de aprovechar el aire. Toma nota y aprende a respirar de forma saludable con la postura correcta
 Parece sencillo, pero a veces respirar bien resulta un arte, más aún ante momentos de crisis como la que vivimos a raíz de la expansión del coronavirus; las noticias sobre nuevos casos de contagios no cesan y conviene tomar medidas para no agobiarse. La respiración puede ayudarnos a calmarnos, pero, por instintivo que sea, no siempre dominamos esta importante actividad o, bien, adquirimos malos hábitos difíciles de corregir, como respirar por la boca. Por eso, los expertos recuerdan que no oxigenarse de modo correcto puede provocar algunos daños en nuestra salud y perjudicar, por ejemplo, nuestro descanso. Consultamos a Isabel Urrutia, neumóloga de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ), para despejar todas las dudas, aprender a respirar de forma saludable y saber cómo recuperar la respiración (y la tranquilidad) después de un ataque de ansiedad.

¿Sabemos respirar?

Absorber y expeler aire parecía un movimiento sencillo, innato y que traíamos aprendido de serie, pero no todos lo hacemos tan bien como pensamos o deberíamos. ¿Inspirar por la nariz? ¿A qué ritmo? "Respirar es algo natural e instintivo, una actividad que, en general, no hacemos mal; pero hay que recordar respirar por la nariz, ya que el sistema de filtrado nasal logra que captemos aire de mayor calidad", explica Urrutia. Y no debemos acelerarnos. Una frecuencia respiratoria normal y saludable, en reposo, ronda en torno a las 12 y 18 respiraciones por minuto.
La cuestión se complica cuando tenemos la nariz taponada o salimos a correr o hacemos otro ejercicio aeróbico al aire libre. Entonces resulta más habitual despistarse y captar el aire por la boca. Y ahí pueden surgir los problemas. "Si respiras con la boca abierta por la calle y hace frío, al aire no le da tiempo a humidificarse y calentarse de forma adecuada, por lo que las mucosas pueden enfriarse", dice Urrutia. El resultado: aumenta la probabilidad de coger un resfriado.
Pero más allá de esta precaución, reconoce la experta, no hay mayores problemas. Eso sí, si padeces sobrepeso u obesidad, debes saber que esta condición aumenta el riesgo de que sufras un trastorno respiratorio nocturno, como el síndrome de apnea-hipopnea, lo que perjudica la calidad del sueño. "Este problema hace que dejemos de respirar durante determinados momentos y que, en general, captemos un menor volumen de aire, por lo que no tendremos un sueño reparador y sufriremos somnolencia por la mañana", apunta la doctora.

Mindfulness con tu inhalación

Ciertas técnicas de relajación incluyen el entrenamiento respiratorio. Entre ellas, se encuentran la meditación consciente —conocida como mindfulness—, el yoga e incluso el taichí. Están de moda y son tendencia, pero aun así, estos ejercicios pueden tener un efecto beneficioso porque ayudan al control del estrés y la respiración.
Además de lanzarte a por tu colchoneta de yogi e iniciarte en su práctica, puedes realizar otros ejercicios sencillos para hacer en cualquier lugar. Los expertos recomiendan empezar a tomar conciencia de tus movimientos de entrada y salida del aire. Presta especial atención a los momentos en los que te sientas especialmente estresado y nota cómo se comporta tu respiración: por ejemplo, si tienes problemas para tomar el aire, coges bocanadas grandes a través de la boca o si tu ritmo respiratorio se acelera o pierde su ritmo natural y se ha convertido en irregular. Apunta, toma conciencia y aprende a cambiar este comportamiento por otra respiración más pausada y calma. El consejo general de la neumóloga: "Respira hondo porque reducirás el ritmo respiratorio y te ayudará a relajarte y a sentirte más tranquilo".

Adopta una buena postura: vigila tu diafragma

No parece extraño que ejercicios como el yoga —que trabaja la conciencia sobre nuestro cuerpo, además de sobre la respiración— estén tan en auge. Y es que nos cuesta mantener una postura saludable. Cualquiera que haya probado a mejorar su llamada higiene corporal dinámica conoce que una mejor colocación favorece la respiración profunda.
Pero a veces el problema reside en interiorizar qué posición nos resulta saludable. Según Urrutia, esto no lo hacemos mal del todo. Y, en general, todos tenemos una postura buena que nos permite respirar con calidad.
Si quieres ponerte a prueba, empieza por prestar atención a tu diafragma, ese músculo alojado entre el pecho y el abdomen, porque desempeña un papel principal en la respiración. Este tejido cargado de tendones funciona como una bomba que mete el aire dentro y después lo empuja fuera de nuestro cuerpo. Por eso, hay que asegurarse de que no lo oprimimos para que pueda llevar a cabo su tarea con total libertad.

  • Cómo relajar tu diafragma, el principal músculo de la respiración
Pero aquí no acaba todo. Recuerda mantener tu espalda erguida, elevada y tus hombros bajos y encajados de manera natural en las clavículas. Esta posición implica colocarlos ligeramente hacia detrás (pero con naturalidad, sin exagerar) y distendidos, sin tensiones. Tu mentón debería alzarse de forma suave. Y no te olvides de relajar mandíbula y cuello.

Más que un suspiro

Los hay que denotan amor o anhelo, pero otros revelan puro agotamiento. Los especialistas recuerdan que los suspiros pueden esconder mucha información valiosa sobre la calidad de nuestra respiración. Porque, afirman, un suspiro resulta casi siempre ser más que un suspiro.
Un ejemplo clásico está en quien practica esta respiración profunda a todas horas o en quien bosteza todo el tiempo (en el fondo, otro tipo de inhalación). En uno y otro caso, estos comportamientos pueden esconder un problema para obtener aire suficiente. Y acabamos exhaustos porque nos estaremos hiperventilando; es decir, captamos bocanadas a un ritmo mayor del que los expertos consideran saludable. Y aunque la respiración excesiva constituye una respuesta natural en episodios de estrés o ansiedad, el consejo consiste en tratar de controlar el ritmo de entrada y salida del aire.

Para quienes suspirar puede llegar a convertirse en un hábito y, por tanto, en un comportamiento repetido incluso durante los momentos del día en los que no tenemos motivos para estar ansiosos, hay remedio. Deben aprender a aguantar el aire dentro de forma consciente, por ejemplo, siete segundos, porque este gesto ayuda a reducir el ritmo respiratorio. Pero si los problemas persisten, habrá que realizar una visita al médico.

Y respira hondo...

Cualquiera que haya sufrido un episodio de estrés ha recibido el mismo consejo: respira hondo. Cuando estamos nerviosos, nuestra respiración (al igual que nuestro ritmo cardiaco) se acelera y nos hiperventilamos. Esto implica que captamos mayor volumen de oxígeno durante la inhalación, pero también liberamos una enorme cantidad de dióxido de carbono (CO2). Según Urrutia, esto resulta nefasto, ya que si haces esto, solo acabarás aumentando tu sensación de estrés e, incluso, puede que derive en un ataque de ansiedad. Por eso, la experta aconseja todo lo contrario: cuando estés nervioso, trata de captar aire de forma lenta, suave y controlada.
Y si te hace falta, o sufres un ataque de ansiedad, "podemos usar una bolsa de plástico". Colócala en la nariz y la boca para recuperar el dióxido que estás liberando, "ello favorece recuperar el ritmo de respiración normal y el sosiego", aclara la médica. Importante: no hay que meter la cabeza dentro de la bolsa, sino solo colocarla en las vías respiratorias.
Fuente: consumer 

lunes, 30 de marzo de 2020

Coronavirus: Cómo no excederse con las comidas durante el aislamiento en casa



Actualmente, y a raíz del coronavirus, muchas personas están trabajando o estudiando desde sus hogares. Para quienes no estén acostumbrados a hacerlo, puede ser fácil desordenarse en los horarios de las comidas o comenzar a comer en exceso.

Para ello, la doctora Valentina Serrano, nutrióloga de la Universidad Catolica y coach de bienestar de la Clinica Mayo, entregó recomendaciones para mantener una alimentación saludable en este período.

El primer consejo que entregó la especialista es mantener una rutina con tres comidas diarias: desayuno, almuerzo y cena. A ello hay que sumarle dos o tres colaciones de acuerdo a los horarios de cada persona.

Por ejemplo, un horario de alimentación posible sería: desayuno a las 8:00, colación a las 10.30, almuerzo a las 13:00, colación a las 16:00 y cena a las 19:00. Opcionalmente, se podría agregar una colación nocturna si la persona se acuesta tarde.


“Saltarse comidas es una mala idea porque llegamos con más hambre a la comida siguiente y eso sumado a la ansiedad propia de la situación actual solo termina en que se come de mas y con elecciones inapropiadas”, señaló la nutrióloga.

Un comentario que ha sido frecuente en redes sociales es que muchas personas al estar aislados en sus hogares durante este periodo tienden a comer de más. Respecto a esto, la especialista aseguró que “definitivamente, el estrés, la ansiedad, el encierro y el aburrimiento hacen comer de más, y es muy probable que este ocurriendo en la mayoría de los hogares”.

Para contrarrestar este efecto, la doctora recomendó hacer un calendario de actividades para mantener el orden y la rutina lo mejor posible. En ese espacio se deben incluir momentos de trabajo, descanso, movimiento y comidas, y por supuesto, respetarlos.

“También es bueno hacer videollamadas a nuestros amigos, así como ejercicios de respiración y meditación, ya que ayudan a aliviar el estrés”, señaló la especialista.
Tips para cuidar hábitos de alimentación

Separar el trabajo y los momentos de descanso es importante para mantener el bienestar, especialmente cuando se pasan largos períodos en casa. 

En lo que respecta a la alimentación, la nutrióloga entregó algunos tips para cuidar hábitos saludables:

Establecer una rutina de alimentación y respetarla.
Comer en la mesa con la familia, sin el celular ni la televisión.
Compartir mientras almorzamos y cenamos, conversando de cosas que no solo sean de la contingencia. Por ejemplo, planificar actividades para cuando todo esto pase.
Evitar comer mientras trabajamos.
Elegir alimentos que nutran y protejan la salud como frutas, verduras, cereales integrales, frutos secos y semillas, legumbres y abundante agua pura.


Ideas de snacks

Comer colaciones durante el día ayuda a reducir la ansiedad y a no comer en exceso en la siguiente comida. Algunos snacks recomendables durante este periodo son:

Frutas bien lavadas.
Verduras crudas y crujientes, como zanahorias y chips de verduras al horno o deshidratadas.
Frutos secos y semillas
Lácteos descremados, como yoghurt.
Barritas de cereales integrales y cereales como avena o granola casera.

“Se puede aprovechar de preparar galletas integrales o queque de avena endulzado con frutas como plátano o manzanas. Esto se puede hacer en la casa fácilmente, con pocos ingredientes y con ayuda de los niños. Por ejemplo galletas de avena y plátano, solo se mezcla una taza de avena con uno o dos plátanos según la consistencia, se arman las galletas y se meten al horno 10 minutos. Sano, fácil y rico”, destacó la especialista.

Las aguitas de hierbas, el té y el chocolate caliente casero, también son opciones que ayudan a bajar los niveles de ansiedad, así como realizar actividad física, como por ejemplo: pausas activas mientras trabajamos, hacer juegos con los niños, o sesiones de ejercicio en casa.

Para más recomendaciones, se puede visitar el instagram de la nutrióloga: @dra.valentinaserrano

Fuente: emol

domingo, 29 de marzo de 2020

Covid-19: así te debes proteger en el transporte público para evitar contagios


Debido al estado de alarma, las autoridades han limitado la movilidad de los ciudadanos. Pero, si nos vemos obligados a utilizar el transporte público, ¿cómo debemos actuar?



#Yomequedoencasa se ha convertido en una de las campañas virales más potentes para concienciar a toda la población de la necesidad de permanecer en sus domicilios y así evitar la propagación del coronavirus. Sin embargo, no todas las personas pueden quedarse en sus hogares durante estas semanas: sus trabajos o el acceso a los servicios públicos fundamentales las obligan a salir a la calle. Además de quienes cogen el coche para ir, por ejemplo, a trabajar, muchos ciudadanos tienen que utilizar el transporte público para cubrir estos desplazamientos permitidos en el estado de alarma. ¿Qué medidas hay que tomar para protegerse y prevenir los contagios?


Usa el transporte público solo si es indispensable

¿Cómo minimizamos el riesgo de contagio si tenemos que coger cualquier transporte público? Lo primero es utilizar el sentido común: hay que evitar desplazamientos innecesarios. Esto se traduce, por ejemplo, en no subirnos a un autobús para ir a un supermercado alejado de casa y en hacer las compras de primera necesidad en el área más cercana a nuestro domicilio. Y si es posible, andando. De esta forma no solo nos protegemos (a nosotros y a los demás) del coronavirus, sino que también estaremos dejando el transporte público libre para quienes en realidad no tienen otra opción para moverse.

Además, ten en cuenta que si bien la afluencia de viajeros ha disminuido de forma considerable tras la declaración del estado de alarma, cualquier mínimo incidente que afecte a la regularidad del servicio prestado por el transporte público (autobuses, metro, trenes de cercanías y medias distancias…) puede provocar aglomeraciones durante su espera o en el viaje. Esto, antes de la alerta sanitaria, causaba incomodidad a los viajeros, pero ahora, cuando toca extremar las precauciones y respetar una distancia mínima con el vecino, provoca bastante nerviosismo entre los usuarios.

Desde el Ministerio de Salud se aconseja sobre todo a los grupos vulnerables (mayores de 60 años, personas diagnosticadas de hipertensión arterial, diabetes, enfermedades cardiovasculares, enfermedades pulmonares crónicas, cáncer o con inmunodeficiencias y embarazadas, por el principio de precaución) que eviten coger el transporte público. En el supuesto de necesitar desplazarse, es mejor que opten por el coche particular o por los vehículos de transporte unipersonal, ya sean taxis o VTC.

Así debes viajar

Las normas de higiene para utilizar el transporte público y evitar el contagio del coronavirus pueden aplicarse a la mayoría de los ámbitos en los que convivimos. 


Repasamos los preceptos fundamentales:

Mantén una distancia de seguridad de entre uno y dos metros con el resto de pasajeros, tanto en los accesos como en el andén y dentro del transporte. No compartas el ascensor con otras personas.

Si toses o estornudas, hazlo sobre el codo flexionado.

Utiliza pañuelos desechables y tíralos tras su uso.

Evita entrar en contacto con todo tipo de superficies: pasamanos de las escaleras, barras de sujeción, asientos, reposabrazos, mando de accionamiento de puertas… Puedes llevar guantes desechables, pero recuerda que no debes reutilizarlos.

No te toques los ojos, la nariz y la boca, ya que las manos facilitan la transmisión del coronavirus.

No comas ni bebas cuando uses el transporte público.

Lávate las manos con mucha frecuencia, preferiblemente con agua y jabón; también 
puedes usar soluciones alcohólicas.

Y, por supuesto, si tienes cualquier síntoma compatible con el coronavirus (fiebre, tos o falta de aire son los más comunes), no salgas de casa y, por lo tanto, no utilices el transporte público.

Según indica el Ministerio de Salud, el empleo de mascarillas no está recomendado para la población general sana: solo ayudan a prevenir la transmisión del virus si las llevan las personas que están enfermas.


Fuente: Consumer

sábado, 28 de marzo de 2020

5 actividades para ayudar a reducir la ansiedad de los niños en casa



Realizar actividades en familia reforzará vuestros vínculos, favorecerá la cohesión entre todos los miembros y convertirá los días que vamos a pasar en familia en un recuerdo positivo para nuestros hijos.



Si para nosotros, como adultos, la situación de no poder salir de casa resulta compleja, para nuestros niños, energéticos y necesitados física y emocionalmente de ejercicio al aire libre, este encierro necesario para frenar el avance del coronavirus (Covid19) puede llegar a convertirse en una experiencia muy angustiosa.

Desde aquí queremos compartir unas ideas para ayudar a calmar la ansiedad provocada por la convivencia continuada y el encierro, ofreciendo actividades que pueden realizar en familia para reforzar sus vínculos, favorecer la cohesión entre todos los miembros y convertir los días que vamos a pasar en familia en un recuerdo positivo para nuestros hijos.

1. EJERCICIO FÍSICO PARA QUE DESCARGUEN SU ENERGÍA

Nuestros hijos, igual que nosotros, van a necesitar ejercitar su cuerpo a diario. Tenemos que buscar la forma de que puedan descargar su energía en actividades físicas. Para ellos  proponemos varias actividades posibles.

Prepararles una gincana. Proponemos crear un circuito de pruebas (puedes ir cambiándolo) en la que combinemos saltos, baile, cosquillas (solo si les gustan) y obstáculos (cojines, túneles debajo de mesas...). La idea es la de inventar, en el espacio de nuestra casa, una especie de gincana para realizar varias veces al día.

Por ejemplo, da cinco vueltas a la mesa del salón, después, a la pata coja salta hasta la cocina (vas y vienes tres veces). Ahora, ve haciendo ziz-zag por el pasillo a través de los cojines que hemos colocado. Vuelve al salón, tienes que bailar diez minutos un tipo de baile (podéis bailar rock un día, un vals, otro, etc.). Ahora tocan ¡¡cosquillas!! (si les gustan, puedes hacerles cosquillas hasta cansarnos). Una vez liberada toda la energía, ahora toca relajarnos, pueden tumbarse en el suelo juntos y descansar tras el esfuerzo.

Un gimnasio en casa. Si tienes la posibilidad, puedes colgar una barra de ejercicios (a su altura) en una puerta o una tela acrobática colgada del techo (con una distancia de seguridad y colchones alrededor) en la que los niños pueden pasarse horas realizando ejercicios.


2. ACTIVIDADES CREATIVAS QUE ESTIMULEN LA IMAGINACIÓN

Podemos aprovechar esta oportunidad excepcional para conocernos unos a otros a fondo y para reforzar nuestros vínculos familiares. Nuestra unión, nuestros lazos familiares, tal vez sean la mayor herencia de salud mental y emocional que podamos legarles a nuestros pequeños. Para ellos, puede ser el salvavidas que les ayude a sobrellevar estos tiempos difíciles que nos quedan por vivir a todos.

Pueden dibujar, inventar historias, crear disfraces, escribir una obra de teatro y representarla, bailar...
Para los más mayores podemos proponerles crear un cómic ¿por qué no contando su punto de vista de cómo está viviendo esta situación?
Pueden fabricar instrumentos con elementos caseros y hacer una orquesta. Inventar canciones. Cantar juntos a todo pulmón.
Leer en familia. La lectura en familia resulta sumamente emocionante y placentera.

3. IMPLICARLES EN LAS TAREAS DE LA CASA

Para evitar el aburrimiento, seguro que hay muchas cosas que nuestros hijos pueden hacer para ayudar en casa.

Es buena idea invitarles a cocinar, crear entre todos el menú de la semana, planificar la compra, limpiar, guardar la ropa, pasar el aspirador, etc. Siempre sin forzarles. Podemos plantear la limpieza como un reto, un juego, todo se puede hacer de forma divertida. Además, de esta forma ellos se sientan útiles y comprenden que su colaboración es muy importante.

4. VOLVER A LOS JUEGOS TRADICIONALES

Buscar un tiempo al día para hacer una desconexión electrónica. Internet y la televisión, son recursos útiles y necesarios para poder soportar las horas de reclusión, pero también puede llegar a saturar a los niños y provocarles una excitación artificial que no es saludable.

Dedica un rato cada día a apagar todos los aparatos electrónicos y hacer otro tipo de actividades como jugar juntos a juegos de mesa o de rol, construir puzzles, crear historias con sus muñecos, montar piezas, etc. Podéis jugar de forma colaborativa, cooperativa, sin competitividad que pueda crear un foco de tensión no deseado.


5. DEDICAR UN TIEMPO A LA COMUNICACIÓN

Reforcemos nuestra complicidad. Las familias podemos aprovechar este encierro para reforzar nuestros vínculos, para aprender a conocernos de verdad. Nos pasamos la vida separados unos de otros. Instauremos un momento al día (o varios) para comentar como nos sentimos, para hablar de lo que echamos de menos, para hacer partícipes a los demás de nuestros pensamientos, para proyectar juntos lo que vamos a hacer cuando todo termine. Reforcemos nuestra complicidad.

Facilítales la socialización a distancia. Resulta inevitable que los niños, y nosotros, echemos de menos el contacto con amigos y familiares. Déjales un espacio para comunicarse. Esta situación resulta especialmente abrumadora para preadolescentes y adolescentes, tan necesitados de mantener su espacio privado y reuniones con sus grupos de amigos. No olvidemos respetarles sus momentos de soledad en su cuarto, no interrumpirles y permitirles, si lo necesitan, pasar algún tiempo hablando, chateando o jugando con sus amigos.

Videollamadas grupales. Para toda la familia, para evitar angustiarnos por la desconexión física con el resto del mundo, podemos compartir, a diario, un tiempo de contacto con otros familiares, amigos del cole, primos, etc. Las nuevas tecnologías nos ofrecen una magníficas plataformas para contactar por video, chat, etc. WhatsApp, Messenger y Skype nos permiten hacer videollamadas grupales.

No te agobies. No tienes que estar todo el día proponiéndole actividades a tus hijos. Cuando se instaure la nueva rutina en la casa, ellos mismos van a mostrar sus preferencias por una ocupación u otra, incluso, de vez en cuando solo necesitarán reposar sin hacer nada más.

Fuente: cuerpo Mente

viernes, 27 de marzo de 2020

Guía para 'convivir' en casa con el Covid-19

Los casos leves pueden ser tratados a domicilio si cumplen unos requisitos, como disponer de una estancia para el aislamiento

pueden recibir atención domiciliaria siempre que cumplan unos requisitos como no padecer otras enfermedades, no convivir con personas con factores de riesgo o disponer de una estancia en la vivienda para su aislamiento, según el protocolo del Ministerio de Salud. El manejo domiciliario del coronavirus también puede ser una opción en el caso de que un ingreso hospitalario sea inviable, por ejemplo, si la capacidad se ve limitada por la situación epidemiológica o por un rechazo del paciente a ser ingresado.

¿Qué casos pueden recibir atención domiciliaria? Aquellos que no presenten factores de vulnerabilidad previos como: enfermedades crónicas (cardiovascular, pulmonar, renal, diabetes...), alteración del sistema inmunitario, edad avanzada embarazo o edad pediátrica. También los no presenten criterios de gravedad como: síntomas respiratorios (disnea, expectoración...), síntomas gastrointestinales como vómitos, diarrea con deshidratación o síntomas neurológicos como confusión o letargia. Y deberán ser casos tanto en investigación como probables o confirmados pero con síntomas leves y también casos probables o confirmados de Covid-19 que tras recibir el alta hospitalaria aún requieren atención sanitaria y medidas de aislamiento.

Requisitos mínimos. La vivienda debe disponer de una estancia con buena ventilación y que pueda ser dedicada de forma específica para el aislamiento del caso, con posibilidad de designar un baño para uso exclusivo del paciente. También es necesario disponer de un teléfono que garantice la comunicación permanente con el personal sanitario. Que no habiten en ese domicilio otras personas vulnerables es fundamental para evitar contagios de riesgo.
¿Cómo debe ser el lugar de aislamiento? Los expertos insisten en una estancia de uso individual, aunque el documento también contempla que en la habitación se garantice una distancia mínima de dos metros con el resto de habitantes. Y debe tener una ventilación adecuada directa a la calle. Es conveniente tener un baño de uso exclusivo del paciente o, en su caso, limpiarlo con cloro cada vez que haga uso. Tanto los utensilios de aseo como los productos para la higiene de manos como jabón o solución hidroalcohólica serán de uso personal, mientras que las toallas deberán cambiarse periódicamente, sobre todo si están húmedas. En la habitación se colocará un cubo de basura con tapa de apertura de pedal y una bolsa de plástico que cierre herméticamente para los residuos.
Protección del resto de habitantes de la casa. Para garantizar la protección de otros habitantes de la casa, el paciente debe permanecer aislado, con la puerta cerrada y, en caso de tener que utilizar zonas comunes, debe usar mascarilla y lavarse las manos al salir de la habitación. La persona enferma no deberá recibir visitas durante el periodo de aislamiento y se recomienda disponer de un registro de entrada y salida diario de personas que tengan que acceder a la habitación. El paciente debe comunicarse por el teléfono móvil o por intercomunicador (como el que se utiliza con los bebés) con el resto de familiares. Todos los habitantes deben lavarse las manos con agua y jabón o solución hidroalcohólica después de cualquier contacto con el enfermo o su entorno inmediato. Si el caso en investigación es una madre lactante, debe llevar una mascarilla cuando esté cerca de su bebé y realizar una cuidadosa higiene de manos antes del contacto cercano con el niño.
¿Qué hacemos con los residuos? El protocolo explica que es necesario lavar la ropa personal, de cama, toallas de los enfermos con jabones o detergentes habituales a 60-90 grados centígrados y dejar que se seque completamente. Esta ropa deberá colocarse en una bolsa con cierre hermético hasta el momento de lavarla y hay que evitar sacudirla antes. La bolsa con los residuos podrá descartarse con el resto de los desechos domésticos siempre que estén introducidos en una bolsa cerrada herméticamente. Los cubiertos, vasos, platos y demás utensilios reutilizables se lavarán con agua caliente y jabón o preferiblemente en el lavavajillas. Tras el contacto con los residuos siempre se deberá realizar higiene de manos.
Fuente : la opinion de coruña

domingo, 28 de abril de 2019

5 jugos anticancerígenos y alcalinizantes y un tip de salud


Al incluir estos jugos en tu dieta podrás minimizar la posibilidad de padecer esta enfermedad

5 jugos anticancerígenos y alcalinizantes
El cáncer se cataloga actualmente como una de las enfermedades que ha cobrado mayor cantidad de vidas en el mundo, pues es una afección que cualquier persona puede llegar a padecer; en muchas ocasiones puede ser un síndrome hereditario y, en otras, nuestra alimentación puede ser un factor importante en la formación o manifestación de este.
La presencia de células cancerígenas en nuestro cuerpo es permanente, pero depende de nosotros, de nuestros hábitos y alimentación que estas muten y se propaguen o no.

Son diversos los tipos de cáncer que existen y, aún más, diversas las reacciones de los cuerpos y la posible metástasis que puede generar en el organismo, afectando ampliamente los órganos y evitando el control del mismo.
Es importante reconocer que la batalla contra el cáncer es liderada por muchas personas que la padecen y muchas de ellas pierden frente a esta fuerte enfermedad. Por ello, el día de hoy compartiremos un listado de jugos que ayudan a prevenir este padecimiento o ayudan a tratarlo si ya se ha presentado.

Jugo de zanahoria, manzana y acelga (o espinaca)

Jugo de zanahoria
Para prevenir la aparición del cáncer se recomienda el consumo de la zanahoria, manzana y acelga (o espinaca). Estos ingredientes realizan diversos aportes de nutrientes al cuerpo, tales como vitamina A, B y E, y varios minerales como el calcio.

Ingredientes

Prepación

Se deben licuar estos ingredientes hasta lograr una contextura similar a la del yogur.
NOTA: Puede llegar a ser necesario la adición de más cantidad de agua en algunos casos.

Jugo de repollo

Repollo
El repollo es una hortaliza que brinda diversos nutrientes, como calorías, proteínas, hidratos de carbono, magnesio, potasio y vitamina C. Por ello es sumamente recomendable como ingrediente clave para revertir el cáncer y sus efectos en la salud humana.

Ingredientes

  • 3 ó 4 hojas de repollo
  • ½ litro de agua
  • 1 cucharada de Formula C Costavolcano
  • 15 ml graviola Costavolcano
  • Jugo de zanahoria (opcional)
  • Brócoli (opcional)

Preparación

Se debe licuar el repollo con el agua. Si se deseas, puede adicionarse jugo de zanahoria. Puede ir acompañado de brócoli para mayor aprovechamiento de sus nutrientes.

Jugo verde

Jugo verde
Como lo mencionamos anteriormente, el repollo es un alimento beneficioso en el tratamiento del cáncer, pero en este caso será utilizado en un jugo verde. Añadiremos otros ingredientes que aportan al organismo propiedades nutricionales que van un paso adelante en el impedimento de la formación y mutación del cáncer en nuestro cuerpo.

Ingredientes

Preparación

Se deben licuar los ingredientes verdes con el zumo de las tres naranjas. El brócoli se puede adicionar al gusto, ya que para algunas personas resulta incómodo su sabor.
Nota: Se recomienda el consumo de este jugo en ayunas, para un mejor aprovechamiento de sus propiedades.

Jugo de tomate

Jugo de tomate
El jugo de tomate también es reconocido como un tratamiento eficaz para prevenir el cáncer, ya que este vegetal tiene amplias propiedadesantioxidantes y contiene licopeno, el cual se ha demostrado a través de diversos estudios que es una sustancia que evita la mutación de las células cancerígenas.

Ingredientes

  • 5 tomates picados
  • 1 tallo de apio
  • 2 cucharadas de goji costavolcano
  • 1 pepino cohombro
  • Pimienta cayena y sal marina (en pequeñas cantidades)
  • Albahaca (opcional)

Preparación

Se deben licuar todos estos ingredientes y se puede agregar albahaca para dar más sabor.

Jugo de manzana, zanahoria y jengibre

Manzana, jengibre y zanahoria
Por último, un jugo hecho a base de manzana, zanahoria y jengibre que contribuye a la minimización de la presencia de células cancerígenas. El jengibre está catalogado como uno de los alimentos más anticancerígenos que existen, por ello su uso es tan recomendado. Además, esta es una bebida que aporta energía al cuerpo, al tiempo que tiene propiedades antiinflamatorias, antioxidantes y relajantes.

Ingredientes

Preparación

Se deben cortar en pequeños trozos las cinco manzanas y las tres zanahorias. Posteriormente, se ponen a licuar junto al jengibre rallado (en poca cantidad, pues su sabor es picante).

¡No lo olvides!

La efectividad de estos jugos recae en la presencia de antioxidantes y alcalinizantes en sus ingredientes. Varios estudios se han realizado en torno al tema del cáncer y cómo prevenirlo o tratarlo, y han arrojado como resultado que un pH alcalino en la sangre imposibilitan el desarrollo de las células cancerígenas.
Por último, recomendamos incluir en la dieta diaria el consumo de spirulina orgánica, un alimento que, crudo, aporta grandes beneficios al cuerpo, no solo para el tratamiento contra el cáncer sino de diversas enfermedades, como la diabetes

Para comprar estos y muchos otros alimentos orgánicos para fortalecer tu sistema inmunologico te invitamos a visitar www.costavolcano.com

Gracias por seguir nuestro Blog de Consejos, Salud y Opinión. Saludos Cordiales
Pamela Duran Wendt & Francisco Jaragomez Si tienes consultas escríbenos a info@costavolcano.com o visita nuestra tienda online en www.costavolcano.com

---------------- ---------------------